Cada vez que se convocan unas elecciones generales hay partidos que consideran el método de reparto de escaños injusto y desigual. Los partidos Ciudadanos y Podemos, hace tiempo, incluyeron en su programa electoral el estudio de otros métodos. Con motivo de las últimas elecciones generales de 2019, es una buena oportunidad para analizar qué pasaría si en España se aplicaran otros métodos de de asignación directa en función del números de votos.

Vamos a hablar de la Ley D’Hondt. Como sabemos, es el método elegido por la democracia española para asignar escaños a los partidos. También se aplica en Argentina, Bélgica, Austria o Finlandia. Aquí tienen una buena explicación de su funcionamiento:

Ya que siempre que se convocan elecciones generales se critica este sistema por su supuesta desproporcionalidad entre regiones y su supuesto favoritismo hacia los grandes partidos, vamos a realizar un pequeño experimento para comprobar qué pasaría si el Congreso de los Diputados se conformara de forma directa. Para ello, estableceremos algunas reglas:

  • Asumimos la circunscripción única en todo el país. Esto es, el voto de un murciano valdría lo mismo que el de un zamorano o un madrileño.
  • Para elegir directamente a los diputados nos basaremos en la proporcionalidad directa. Por tanto, el porcentaje de votos mínimo para obtener un diputado se basará en el número de votos totales. Es decir: (Votos del partido/votos totales) x100 = % de escaños.
  • Obviamente, ignoraremos las abstenciones y votos nulos.
  • El porcentaje mínimo para obtener un escaño es del 0,28% de los votos (viene de 1/350 x100).
  • En el caso de las elecciones generales de 2019, con 26.361.256 votos, el número de votos mínimo sería de 73.811 votos (viene de [26.361.256 x0,28] /100).
  • Para evitar los decimales en los escaños, se redondea al número más próximo (superior o inferior).

El resultado es el siguiente:

Comparativa de escaños D’Hondt/Asignación directa
  • El PSOE perdería 20 diputados y el PP 6. Los recogen Podemos y VOX, que aumentarían 10 y 13 diputados respectivamente.
  • Ciudadanos se quedaría igual. Esto quiere decir que su implantación estatal es proporcional.
  • Los partidos nacionalistas, PNV, ERC, Bildu, etc., apenas varían, diputado arriba o abajo.
  • Otras opciones entrarían en el parlamento con 4 diputados, como el animalista PACMA, al que no favorece su segmentación territorial, o el nacionalista Front Republicá, con 2. El cántabro PRC perdería su diputado.

Como vemos, salvo Cs, los partidos más afectados serían los más votados, que también son los de mayor implantación territorial.

Diferencia de escaños según asignaciones D’Hondt/Directa.
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Sin embargo, hay otros métodos además del D’Hondt, como el Sainte-Laguë (o método Webster o método del divisor con redondeo estándar), que se aplica en países como Alemania, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia o Dinamarca. Aquí tienen una buena explicación de su funcionamiento.

En febrero de 2018, Ciudadanos y Podemos estuvieron de acuerdo en impulsar una reforma de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), la culpable de aplicar el método D’Hondt, sin tocar la Constitución. Para ello, solicitaban una mayor proporcionalidad del voto, entre otras, aplicando la circunscripción única y el método Sainte-Larë.

En realidad fue una de las primeras propuestas del 15-M (la primera en esta lista). Obviamente, la propuesta de reforma fue rechazada por los dos partidos mayoritarios, PSOE y PP, a los que no les beneficiaría esta clase de modificaciones en la LOREG. ¿Qué pasaría si se hubiera aprobado la reforma y se aplicara la circunscripción única y el método Sainte-Larë?

  • PSOE y PP seguirían perdiendo diputados respecto del método D’Hondt.
  • VOX y Podemos seguirían ganando diputados.
  • Ciudadanos se mantendría en las tres situaciones.
  • Los partidos nacionalistas mantendrían sus diputados.
  • PACMA también entraría en el Congreso con 4 diputados y Front Republicá con 2.
  • La única diferencia a destacar es la inclusión de más partidos minoritarios en la cámara baja que con la ley D’Hondt se han quedado fuera: BNG y Recortes Cero. Por tanto, habría mayor representación parlamentaria en el Congreso de los Diputados.

Es decir, lo más aproximado a una asignación directa que represente proporcionalmente votos/diputados, sería con el sistema Sainte-Larë.

Resultado de escaños según D’Hondt/Directa/Sainte-Larë.
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Vemos los resultados con el gráfico de medio anillo que se ha puesto de moda en los medios:

En el anillo exterior se representan los diputados por la Ley D’Hondt. En los dos interiores la representación por asignación directa y por el método Sainte-Larë.
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Conclusiones:

  • Es obvio el porqué de la negativa de los dos grandes partidos a cambiar el método electoral registrado en la LOREG que ha fomentado el bipartidismo durante la democracia: la variación a un método más proporcional les perjudicaría considerablemente.
  • La ley D’Hondt presupone estabilidad democrática, precisamente al favorecer a los partidos más votados. La irrupción del multipartidismo con Ciudadanos, Podemos y, actualmente, VOX, desequilibra esta estabilidad.
  • Respecto a esto último, la supuesta estabilidad de la ley D’Hondt queda en entredicho por el propio multipartidismo. Los resultados fragmentados de las tres últimas elecciones generales (2015, 2016 y 2019) visibiliza la obligación de pactar entre partidos, cosa que sucede habitualmente en otros países democráticos europeos. España no debería ser la excepción.
  • Los partidos pequeños, regionales o nacionalistas, apenas sufren variación con cualquiera de los tres sistemas estudiados. Sin embargo, con la circunscripción única, partidos nacionales como PACMA se benefician enormemente.
  • Es obvio que, desde el 15-M, la ciudadanía demanda más opciones políticas y la articulación de pactos entre partidos. De eso se trata la democracia.

Fuentes:

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