Tras unos años de inquietud en la población por las batallas por el poder central, por fin se han celebrado en España unas elecciones generales en las que, a pesar de los obvios pactos futuros por el multipartidismo, el PSOE de Pedro Sánchez ha sido el claro ganador. Estas elecciones generales han ocurrido en una circunstancia singular: la celebración de unas elecciones municipales apenas un mes después. Es una oportunidad única para analizar la evolución del voto en este lapso de tiempo.

Sin mociones de censura de por medio, Sánchez se erige como legítimo ganador de las elecciones generales y comienza una nueva etapa en la política española, dando fin a la hegemonía electoral del Partido Popular. Sin embargo, el PSOE de Sánchez no tiene mayoría suficiente para una investidura en solitario y habrá de pactar con otras fuerzas políticas. El tiempo lo dirá.

La circunstancia, quizá el oportunismo político, ha decidido que estas elecciones generales se convocaran un mes antes de las municipales y autonómicas en algunas comunidades. El pueblo español ha padecido dos meses de campaña electoral en los que los argumentarios políticos se han repetido por su éxito, o bien han cambiado drásticamente, vista la poca efectividad de las primeras elecciones.

Hay que aclarar que unas elecciones generales no son lo mismo que unas municipales. El plebiscito local se mueve por el corazón, el interés o los afectos económicos. Este último caso se manifiesta en el hecho de que los ayuntamientos, sobre todo los de menos de 50.000 habitantes, suelen ser fuente de trabajo e incluso único sustento para muchas familias. También puede ocurrir que, a falta de alternativas, un representante local de cierta ideología case más con los intereses del municipio que el partido al que representa, por lo que suceden vuelcos de votos entre generales y municipales en muchas localidades.

Para lo que nos interesa analizar, vamos a ver la evolución a nivel estatal de los votos entre elecciones generales y municipales. En el estudio no se incluye a Podemos debido a que no se presenta como partido en casi ninguna localidad, por lo que complicaría considerablemente añadir sus confluencias si tuviéramos que hacerlo en los casi 8.800 municipios españoles.

Variación de votos generales – municipales.
Elaboración propia.

Como vemos, el «efecto llamada» de los votantes se rebajó bastante en las elecciones municipales, con casi 3,4 millones de votos menos en estas últimas.

Votos por partidos generales – muncipales.
Elaboración propia.
  • En este caso, solo el Partido Popular aumenta en votos en las elecciones municipales, un 16% que equivale a unos 700.000 votos. Además de movilizar a su electorado natural, se ve que los líderes locales del PP siguen convenciendo.
  • El PSOE obtiene 1,6 millones de votos más que el PP. No son los 3 millones de diferencia de las generales, pero sigue siendo una opción mucho más mayoritaria.
  • La enorme diferencia de votos de Ciudadanos y VOX, 2,2 y 2 millones de votos menos respectivamente, se basa en la escasa implantación municipal de estos partidos.
  • En el caso de VOX, con un 3% de votos en las municipales, el partido se ha volcado en capitales de provincia, donde ha amortizado sus escasos votos obteniendo concejales, por ejemplo, en todas las capitales andaluzas excepto Cádiz y Málaga.
Variación de votos generales – municipales por partidos.
Elaboración propia.

Fuentes:

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